Hace poco leí en un libro algo que todos ya sabemos a estas alturas del partido pero pocos comprendemos, que la vida está llena de reinicio de ciclos… ¡Ajá! Pero yo no he logrado ni borrar todo mi historial de tweets para empezar de nuevo (y miren que es una red que poco he usado, o más bien, creo ella me ha usado a mi).
A menudo recibo preguntas a cerca del “secreto” para ser feliz, a menudo me río de mi misma tratando de explicarles la ironía del cuestionamiento, ver el lado positivo de las cosas o ser optimista no es para nada una tarea fácil, menos en un mundo donde pareciera que las apariencias es todo lo que importa pero no (por eso decidí escribirles hoy), tómense su tiempo, la vida si está llena de reinicios de ciclos pero ninguno es automático. Si necesitas llorar… hazlo, si necesitas escapar… hazlo, si necesitas gritar… hazlo. Todo es válido, menos rendirse.
Todas somos Princesas pero también debemos saber cuando convertirnos en Amazonas, identificar que lo que no nos mata nos hace más fuertes, disfrutar cada momento de la vida haciendo a un lado todo aquello que nos impide ver el paisaje ¡vaya, cosas malas le suceden a todo el mundo! pero no todo el mundo reacciona igual.
Levántate, toma un café si la gastritis te lo permite, recógete el cabello, arréglate las manos, las uñas… ponte bonita para ti, enamórate de tu sonrisa, de tu cuerpo, enamórate de todo lo que te han dicho no te sale tan bien. Enamórate primero tú de ti y el mundo se enamorará después.