No importa la esponja de maquillaje que utilices, todas corren el mismo riesgo, echarse a perder por un mal almacenamiento; así que hoy les dejo un #BeautyTip buenísimo para que las conserves en óptimas condiciones por más tiempo y sobre todo, sin poner en riesgo tu piel.
Todas nos hemos preguntado donde poner las esponjas que recién hemos lavado, donde guardarlas una vez limpias para que el polvo y las bacterias no hagan de las suyas y constantemente vemos en redes sociales bonitos contenedores de cristal, por lo regular herméticos, que sin duda lucen bellísimos pero es la peor elección que podemos hacer porque el centro de las esposas tardan mucho más de lo que imaginamos en secar y al tenerlos sin oxígeno los hongos aparecen, echando a perder la esponja en el mejor de las casos y en el peor, teniendo consecuencias graves para nuestra piel.
Así que mi consejo es conseguir estas mini cosmetiqueras de malla plástica, las cuales las puedes comprar o hacer tu misma, la segunda opción es mucho más económica y los materiales las consigues en cualquier mercería o tlapalería. La malla es la que se utiliza para las ventanas, asegúrate de que sea de plástico y no la de metal, realmente la forma no importa solo dale rienda a tu imaginación y costura una bolsita.
Otra opción es comprar en el super una bolsita de malla para lavar la ropa interior en maquina lavadora, no estoy segura de que exista una bolsa tan pequeña pero nada pierdes con intentar. Sólo recuerda que el tamaño sí importa, tampoco queremos que la solución se convierta en problema.
¿Por qué es mejor? porque después de lavarlas podemos dejarlas secar sin mayor problema depositándolas en la bolsita y colgándolas en algún sitio ventilado, una vez secas solo debemos guardarlas en nuestro tocador como cualquier maquillaje y al ser una malla el oxigeno circulará libremente optimizando su vida útil.
Saludos desde el Sureste de México