Siempre he pensado que una gran aventura depende de uno mismo, de la compañía y una pizca de entorno pero hablando con la verdad, el Festival Internacional el Globo en Yucatán dejó muchísimo a desear en cuanto a organización y contenido; aun así, el hecho de conocer por primera vez algo siempre es una gran experiencia.
De entrada todos los globos aerostáticos tienen su magia, tienen nombres y gente hermosa que los hace lucir increíbles en todo momento y sí, los aerostáticos no pudieron hacer voladas como lo prometía la cartelera y después de haber rifado 300 vuelos completamente gratis ya se han de imaginar que un gran numero de personas no estaban muy felices que digamos. Yo no soy una experta pero me me voy a basar en lo dicho en la conferencia de prensa de los organizadores: QUE LOS GLOBOS SE ELEVARAN NO ESTUVO GARANTIZADO EN NINGÚN MOMENTO. Entonces, ¿De quien fue la culpa? Tampoco lo sé.
El hecho es que los globos si estuvieron pero las costas no son grandes aliados de estos amiguitos de aire caliente y pese a que estuvieron un mes realizando pruebas en todo el Estado, pues no, simplemente para el evento no existieron las condiciones climatológicas suficientes para que pudiéramos ver un espectáculo de la categoría de Teotihuacán y los ganadores de las dinámicas pues disfrutan de una experiencia única.
Después de haber platicado con varios equipos de vuelo, me queda claro que fue una gran hazaña mantenerlos erguidos y para consuelo de muchos amantes de los recuerdos fotográficos esos minutos fueron suficientes para registrar grandes momentos en nuestra memoria y en la cámara.
El evento no, no fue lo que se esperaba porque además del espectáculo de globos se prometían mil cosas más y ni un 10% de la cartelera se logró, faltó organización, el camping parecía más bien un corral de castigo, el estacionamiento fue insuficiente, el camino era una tortura, el calor era insoportable a medio día, aun así creo que quien tenía ganas de divertirse y hacer de todo esto un momento mágico lo obtuvo… simplemente disfrutemos de nuestra República y descubramos su magia, yo quiero hacerlo y a donde me inviten ¡Por supuesto que siempre le apostaré a México!