Hoy les voy a contar una triste historia, que digo triste… DO-LO-RO-SA historia se trata de mi experiencia con la depilación con hilo de seda y de verdad este primer encuentro entre mis cejas y estos “expertos” me han dejado con ganas de no depilarme nunca más.
Resulta que en mi ciudad abrieron un nuevo lugar estético para depilarte las cejas, el área del bigote, mejillas, etcétera; la verdad es que ésta técnica no es nueva para mí pues en algún momento yo misma depilé mis piernas con hilo así que digamos que tenía una idea de lo que es y de lo que esperaba de este servicio. La experiencia fue brutal porque no solo advertí en varias ocasiones a la persona que me atendía del dolor que me estaba provocando sino que básicamente me dijo que era normal y una vez terminado esto pasaría.
El lugar se llama Bollywood y por lo que investigué la franquicia viene de Canadá, su especialidad es la depilación con hilo de seda y quien me atendió se dijo la dueña de la franquicia en mi ciudad, pagué por el servicio 180 pesos mexicanos y bueno, los resultados saltan a la vista inmediatamente.
En todo el proceso no tuve acceso a un espejo así que confíe ciegamente en el trabajo de este lugar, y dicho sea de paso se me hizo muy antihigiénico pues uno de los hilos lo sujetaba ¡con la boca! Una vez terminado le observé que tenía diversos cortes a lo cual hizo caso omiso. Apenas pagué y me retiré del lugar fui a los baños de la plaza comercial… uno de mis párpados literalmente sangraba.
¿Me dolió? Si, muchísimo, hoy es el segundo día y siento que se va a caer mi párpado en cualquier momento.
¿Lo recomendaría? Aunque no se puede culpar a la franquicia por el el trabajo mal hecho de otra persona, si la puedo culpar de no regular o no estar al pendiente de sus estándares de calidad, sobre todo si realmente quien me atendió es la dueña.
¿Y ahora? Por lo pronto me estoy apoyando de aloe en gel, me arde muchísimo y solo espero no tener una reacción dermatológica mayor. Por supuesto jamás regresaré a este lugar y siempre que te sirva mi experiencia lo comparto con muchísimo gusto para que nadie más sufra las consecuencias.
y tan tan… me regreso a mis fomentos de aloe.
Moraleja: No todo lo que brilla es oro.