Tal pareciera que nada es suficiente cuando queremos cuidar nuestra piel y más si se trata del rostro. Entre recomendaciones, publicidad y conocimiento técnico de varios productos, llegué con éste cepillo que ha cambiado completamente mi visión de “limpiar mi rostro”.
Se trata del cepillo de limpieza facial Skivigorate de Mary Kay el cual, por mi papel de consultora de belleza, pude adquirir en pre-venta, la verdad que lo compré más por curiosidad que por confianza y como siempre les digo en los productos que les recomiendo, prefiero siempre usarlos el tiempo que considero prudente para poder hablarles absolutamente de todo (bueno y malo).
Para todos los que conocen la marca, ya sabrán estos productos se adquieren a través de folletos y consultoras. Lo primero que llamó mi atención es que justo lo que te prometen en imagen, es lo que te entregan, el material del cepillo se aprecia de muy buena calidad y aunque te dice no debes sumergirlo porque es a base de pilas, resiste muy bien al contacto con el agua, hasta el momento no he tenido necesidad de cambiar de pilas y lo uso desde enero pasado al menos dos veces por semana.
El uso de este cepillo es con jabon líquido y la caja trae una descripción a cerca de que puntos debes prestar atención… en lo personal me ha servido bastante para limpiar los poros de mi nariz y del mentón que es donde normalmente tengo problemitas de espinillas.